Advierten sobre riesgo de abandonar tratamientos de salud mental en verano

La interrupción se traduce en recaídas que comienzan a verse desde marzo, acompañadas con síntomas físicos asociados a la suspensión de medicamentos, alertan psiquiatras

Cada verano, en las consultas de salud mental se repite un patrón: pacientes que interrumpen sus tratamientos durante las vacaciones y vuelven semanas después con recaídas o con un recrudecimiento de los síntomas como consecuencia.

Así lo advierten psiquiatras locales quienes alertan que la ruptura de rutinas y una sensación de tranquilidad y mayor bienestar asociado a los días libres de esta época del año pueden llevar al abandono de medicamentos indicados, elevando el riesgo de distintas afecciones al retomar la vida cotidiana.

Suspender tratamientos de salud mental se percibe con menor gravedad que interrumpir fármacos para enfermedades físicas, señala la psiquiatra María José Correa. Esta diferencia, dice, también se traduce en recaídas. Hablar el tema entre el médico y el paciente, es clave.

“Lo que vemos es que en el verano los pacientes pueden experimentar una sensación engañosa: suelen sentirse mejor momentáneamente por el efecto de las vacaciones y entonces dejan el tratamiento o se olvidan de tomar las dosis correctamente”, comenta María José Correa, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Salvador de Grupo Cetep.

El problema es que esa mejoría suele ser pasajera, advierte. “Ese abandono del tratamiento se traduce en que dos o tres meses después tienen una recaída sintomática que en muchas ocasiones es más intensa que al inicio. Es increíble la cantidad de recaídas que vemos en marzo y abril, meses en los que aumentan las consultas”, afirma Correa.

Los riesgos están bien documentados, aseguran los especialistas. En depresión, explica Correa, existen estudios que muestran tasas de recaída cercanas al 30% a los seis meses y de hasta un 45 o 50% al año cuando se interrumpe el tratamiento.

“En síntomas psicóticos, mantener la medicación reduce las recaídas de un 20% a un 605”, asegura In trastorno bipolar, en tanto la discontinuación duplica el riesgo de recurrencia, afirma la psiquiatra.

Planificación

La recomendación central, insiste Correa, es la planificación. “La adherencia al tratamiento es fundamental”, afirma.

Programar controles antes o después de las vacaciones, asegurar recetas, mantener las dosis indicadas y utilizar herramientas como la telemedicina reduce de forma importante el riesgo de interrupciones.

Los especialistas coinciden en que existen herramientas para evitar estos quiebres. Alarma, aplicaciones de recordatorio, controles online y una comunicación clara entre paciente y equipo tratante permiten mantener el tratamiento incluso durante el verano.

Fuente: El Mercurio.

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